Y ya pasaron tres meses desde la ultima entrada a mi blog.
Como si nada. Ahora es momento de dejar una huella para recordar y saber con certeza que nada pasa en vano. Ocio de tres meses mezclado con temores y terribles sudores de miedo y desesperanza.
Hoy aún cansado del trajin, valgo mi pena para soplar con tibio aliento un despertar que trae consigo los latires de varios corazones. Toda la inmundicia del alrededor yace putrefacta ante la magnificencia del yo puro y propio que día a día construye algo. Un algo insignificante para las razas subyacentes, pero inmenso e infinito para nuestra pequeña existencia. Hoy renazco, con las millones de neuronas que me quedan, y un cuerpo que toca y siente, que se estruja y crece, que ama y dá.
Hoy es el momento de proveer, de dar. Hoy es el amor.
Hoy puse mi pie en el jardín, en el mío, donde la naturaleza de otras flores no pueden habitar. Hoy es dia especial, es el inicio del todo. Hoy es el resplandor, la luz. El ocaso se fué y se renovó en colores hermosos de porvenir certero. Hoy es el amor.
lunes, 20 de junio de 2011
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