miércoles, 12 de septiembre de 2012

Adiós al saludo

Esta merece al menos una hoja escrita.
Muchas horas viendo pasar el trajinar de gente, a veces presurosa, a veces apacible. Miles de pensamientos van y vienen caminando en círculos infinitos con la cruz de la frustración a cuestas.
El dolor del cimiento, el apresurado correteo y el abandono físico destripaban el corazón latiendo. Diez horas de fin de semana, cinco horas al término del aliento, y una esperanza a pausas en ciernes.
El intercambio no era justo, y que justicia podrá haber entre una pluma y un yunque en una balanza?
El encuentro al yo mismo recorriendo infinitos trazos para ser testigo de un trabajo que no conoce el amor.
Y cada cosa en su lugar, completa la obra esperada. El pequeño grano de arena sostuvo el pesado monolito de piedra y le dió el empuje en el realce.
La parodia apela al sentido común para hacer valer la verdad ante toda ilusión, y el mensaje sigue vivo muy a pesar del maltrato.
Quien sino uno mismo puede desdoblar el papiro enrollado con el aderezo del tiempo?...Sólo el amor salva, y ésta, está llena de él.

domingo, 2 de septiembre de 2012

la vida

Toda la historia del hombre y la mujer se teje en la acumulación de memorias y recuerdos.
Hoy en Noviembre de 2012 la brisa del invierno comienza a templar la piel.
No hay sesgo en la distancia, no hay olvido: todo está presente como desde el primer día.
Ya caminé un trecho amplio en mi vida, y otro trecho lejos del terruño, y lo que todos llaman soledad, yo le llamo intimidad.
Cuando lejos te das un tiempo para ti solo, los pensamientos y la incesante sucesión de imágenes y recuerdos vuelan raudos a tu memoria, queda entonces un sabor a melancolía curtido con el día a día.
Y los nuevos recuerdos que van poco a poco convirtiéndose en historia, también toman importancia como importante es el aire que respiramos.
La experiencia, la lucha, la edad y las vivencias toman un sabor tan intenso que no puedes negar su existencia aqui y siempre.
Hoy, la lucha sigue en popa, el amor está presente y aunque los corazones lejanos no laten a mi velocidad, siguen ahi esperando por una visita para retomarlos
Aquí o allá, lejos o cerca, joven o viejo, sigo extrañando el momento de poner mi pie de nuevo en mi país.