jueves, 12 de enero de 2012

Como olvidar a mis amigos caídos

Oh como olvidar a Pablito, mi amigo de Usulután
He tocado mi guitarra y he tocado emociones
y de repente,
vienen como en un ralámpago las imágenes de mis amigos que se fueron
Tortilla Flack, Américo, Vecino, Tulio, Don Luis Garra, y claro Pablito
Se fueron en torrente vivo
Y cada uno me dejó una imagen
Un momento
Un adiós.
Y ahi estarán, mientras vivamos, en algún lugar de la memoria
Un saludo amigos
Viva la vida que se fué, Vivan Ustedes

Vuelvo al ruedo

Y asi después de un tiempo, vuelvo al ruedo, al ocaso de la imaginación.
El secreto es saber como sortear los trucos de la vida. Y mas aún, guiñar un ojo al anti-amigo o al yo puro que es uno mismo y que se cierne tempestuoso para elevar o enterrar.
Ha pasado inexorable el tiempo, llevándose consigo un sin fin de historias y palpitaciones.
El temor ya no existe, solo la verdad.
La poesía y la música se vierten en el vaso medio vacío para proyectar una sombra, una palabra, un recuerdo. Y así pintando azules y verdes potentes va danzando con picadas de insectos indeseables, desvelos y peso de mas. Va lleno de vida amargado en la galaxia y en los ceros que faltan para la felicidad.
Cada día, uno a uno llenan sin remedio. La vida es tan pequeña que lo mas importante es como encontrar la respuesta para vivirla. Aún estoy a tiempo!
Y en 57 días casi la encuentro: es soledad, es la necesidad absoluta de saber trepar al árbol. Malabares y trucos dentro del mar del cerebro, brota esta naciente vertiente, valiente y sin antagonismos para yacer junto a mí para abrir el ojo y ver alrededor.
Siempre hay musas divinas que calientan el motor y la certeza de lo desconocido, me hace mas lacio en el día a día, mas posible.
Los adioses atrasados y adelantados balancean el vaivén del día. No hay remedio para la verdad.
Los temblores de párpado o los calores de la noche vienen sin medida para dar testimonio del otro yo, del incosciente que se yergue a mi par, reclamando, protestando aferrado al viento del mar que no sopla por aquí.
Dolor de pies, que sostienen el todo, llenan inéditos y sin ser esperados;  se tornan en la verdad del hoy.
Y que sigue?: sólo el yo!, ese infinitamente indestructible hecho de cromosomas vivos, de sangre mestiza y de amor.
Surcar el cielo y volver aunque sea por un momento me hacen volver al ruedo. La vida insípida está ahi latiendo por ser más fácil descender que ascender en lo puro. El dilema es ser la hoja pasiva o la oruga que vuela aleteando como mariposa.
Aquí estoy para mí y en ciernes votar por el sí y sellar por fin la desgracia!