Todo en un momento se catapulta en la conciencia propia de uno mismo. No hay secretos mas allá de los sentidos. La vida fluye como manantial sereno.
Los sueños, el pasado y este mismo instante convergen en la unidad de uno mismo. Los matices y la intensidad de la luz, los sonidos y la espina que duele están allí siempre. Dejar ser o imponerse con la mente fresca ó el frío del invierno es nuestra tarea.
La repetición nos hace expertos y el viaje de la memoria: expertos en no olvidar. La distancia, el pasado y el día a día nos dan forma.
Luchar por un objetivo, pedir por la fortuna mental y vivir la vida, el reto diario.
Creer o no creer es la voluntad del sueño. El cansancio teje su red, y el viento de la audacia nos pone de pie donde brilla el sol.
lunes, 6 de noviembre de 2017
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