Y las viejas malas costumbres con lo viejo se corren en palpitaciones dolorosas, la mente, la señora del día también revuelve su hora y no se deja manejar.
Los temores y el cuerpo juntos izan la batalla para no caer en el abismo profundo del destierro.
La amalgama de colores y oscuridades ciernen sus olas sobre el sueño provocado, y de nuevo la señora se levanta salpicando con chispas de vida para acompañar la soledad.
Duele la garganta y duele el amor. La vista se hace borrosa pero no el corazón. La fortuna de la vida sigue en pie sin reposo.
martes, 8 de octubre de 2013
domingo, 6 de octubre de 2013
el tiempo incansable
Aún asumiendo un estado controlado del tiempo y sus andanzas, no podria precisar el exacto momento del ser.
Las fotos de la mente, la esperanza fallida y el resonar de los cantares de la memoria nos caen de nuevo al incansable tiempo que vivimos y del que nunca renunciaremos.
Todos son estigmas, clichés, todo se borra al abrir los ojos y ver que hay en el paisaje.
Sólo el tiempo, el que no muere, el que sigue la ruta sin cambios y pulcro e insolemne vierte su néctar a las bocas insaciables de la espeanza.
Ni siquiera vale una letra la triste y desolada mano de obra que en la noche sobrevive para el día. Esos jugos ignorantes de la excelencia hacen desfile de un tiempo de picar piedra para seguir siendo la misma piedra sin pulir escondiendo el brillo de su capacidad.
La vision es verter ese tiempo incansable para que encaje en mis minutos desperdiciados y me lleven de la mano a oler los olores de la primavera.
Que me traigan de regreso al origen. Volver es un estado del tiempo incansable.
Las fotos de la mente, la esperanza fallida y el resonar de los cantares de la memoria nos caen de nuevo al incansable tiempo que vivimos y del que nunca renunciaremos.
Todos son estigmas, clichés, todo se borra al abrir los ojos y ver que hay en el paisaje.
Sólo el tiempo, el que no muere, el que sigue la ruta sin cambios y pulcro e insolemne vierte su néctar a las bocas insaciables de la espeanza.
Ni siquiera vale una letra la triste y desolada mano de obra que en la noche sobrevive para el día. Esos jugos ignorantes de la excelencia hacen desfile de un tiempo de picar piedra para seguir siendo la misma piedra sin pulir escondiendo el brillo de su capacidad.
La vision es verter ese tiempo incansable para que encaje en mis minutos desperdiciados y me lleven de la mano a oler los olores de la primavera.
Que me traigan de regreso al origen. Volver es un estado del tiempo incansable.
AUSENCIA
La falta de algo es ausencia. Y cuanta ausencia tenemos nosotros, la gente común y corriente, la gente especial y la gente rodeada de excesos?. Muchas y todas se lanzan en tempestuoso viaje para explotar en la mente y el cuerpo.
Ausencia de éxito, de compañía, de aire.
Siempre tenemos una ausencia. De la tierra y el viento, del agua y del sudor. Ausencia de la esencia es a lo que no queremos llegar y que a veces nos bota al suelo.
El inequívoco engranaje del día a día nos lleva en marea alta al pesar cotidiano que arrebata la belleza.
La música y la comida, el etílico efervescente que crece en el cansancio de aquella rutina que nunca soñamos siquiera tener y que se planta enfrente de nosotros como una muralla inexpurgable. Los espejismos de la infancia y del camino recorrido se mezclan con lo nuevo y nos cae en bandada en el cerebro agotado del pensamiento.
La célula se hace eternal, vieja y con ella lo que creemos y nos lleva vivos al trajinar insolente de cada hora, días con nombre, sueños aplazados y esperanza furtiva asoman en el horizonte.
La ausencia es el servicio bondadoso de los años. Sólo de alguien no estaremos solos jamás: de nosotros mismos.
Ausencia de éxito, de compañía, de aire.
Siempre tenemos una ausencia. De la tierra y el viento, del agua y del sudor. Ausencia de la esencia es a lo que no queremos llegar y que a veces nos bota al suelo.
El inequívoco engranaje del día a día nos lleva en marea alta al pesar cotidiano que arrebata la belleza.
La música y la comida, el etílico efervescente que crece en el cansancio de aquella rutina que nunca soñamos siquiera tener y que se planta enfrente de nosotros como una muralla inexpurgable. Los espejismos de la infancia y del camino recorrido se mezclan con lo nuevo y nos cae en bandada en el cerebro agotado del pensamiento.
La célula se hace eternal, vieja y con ella lo que creemos y nos lleva vivos al trajinar insolente de cada hora, días con nombre, sueños aplazados y esperanza furtiva asoman en el horizonte.
La ausencia es el servicio bondadoso de los años. Sólo de alguien no estaremos solos jamás: de nosotros mismos.
martes, 27 de agosto de 2013
70 años
Cuanto son 70 años?
Dificil decirlo si no los tienes. Si no has soñado, luchado, parido y sufrido, .. si no has visto como desde tus entrañas vas deshojando tus capacidades, pero el amor salva y no te deja desvanecerte.
Una madre de 70 años,
Una en millones pero una. Esa que se dió toda en tu niñez y tu vida. Esos son 70 años.
Una madre de 70 años es un tesoro es eso a lo que llamamos mama.
Dificil decirlo si no los tienes. Si no has soñado, luchado, parido y sufrido, .. si no has visto como desde tus entrañas vas deshojando tus capacidades, pero el amor salva y no te deja desvanecerte.
Una madre de 70 años,
Una en millones pero una. Esa que se dió toda en tu niñez y tu vida. Esos son 70 años.
Una madre de 70 años es un tesoro es eso a lo que llamamos mama.
domingo, 17 de marzo de 2013
Un día antes
Y un día antes hay que exprimir el embate de la certeza. Hay que beber un sorbo de cerveza fría para entonar las cuerdas que afinan el matiz del dia por venir.
Hay música de fondo y confianza en el ambiente. Aún con las cicatrices del extenuante dolor, siguen y se yerguen firmes todas las apariciones fugaces del arco iris y el mar.
Un día antes, pienso y celebro. Medito y lamento. Lleno los pulmones de aire fresco y trato de llegar hasta cada célula para hacerlas mirar al mismo lado, el lado que tanto me costó ver.
Trato de no pararme en la memoria, trato de impulsarme al mañana, que siempre se cree el salvador.
Viajo navegando por el cauce de la memoria, y no puedo detenerme. La inercia del peso del amor no puede exponenciar una parada. Y me lanzo al día de mañana para seguir esperando los amaneceres tibios que prometen una razón para vivir.
Hay música de fondo y confianza en el ambiente. Aún con las cicatrices del extenuante dolor, siguen y se yerguen firmes todas las apariciones fugaces del arco iris y el mar.
Un día antes, pienso y celebro. Medito y lamento. Lleno los pulmones de aire fresco y trato de llegar hasta cada célula para hacerlas mirar al mismo lado, el lado que tanto me costó ver.
Trato de no pararme en la memoria, trato de impulsarme al mañana, que siempre se cree el salvador.
Viajo navegando por el cauce de la memoria, y no puedo detenerme. La inercia del peso del amor no puede exponenciar una parada. Y me lanzo al día de mañana para seguir esperando los amaneceres tibios que prometen una razón para vivir.
domingo, 10 de marzo de 2013
la vida va en fuego entero
Aún queda un resabio de tono. Hay escasas gotas de vida enmedio de la ciénaga. Una sola basta para crear un imperio de amor y esperanza. Un segundo infinito de satisfacción y lucha.
Hay certidumbre y predicciones basados en el amor, expresados en horas e impulsados con la lógica causa y efecto.
Las bondades del aire, la luz del sol, la pureza del agua, todos caen en vertiginosa coincidencia al ala de la resurrección. No dejan de cernirse apacibles e inocentes las fuerzas máximas e impecables rompiendo en pedazos la costra de la calamidad.
En un ramalazo de luz se han borrado todas las penumbras y oscuridades. Florece venciendo los miedos y terrores. Hay un día que llega con páginas potentes y revolucionarias al día común y corriente.
Hay certidumbre y predicciones basados en el amor, expresados en horas e impulsados con la lógica causa y efecto.
Las bondades del aire, la luz del sol, la pureza del agua, todos caen en vertiginosa coincidencia al ala de la resurrección. No dejan de cernirse apacibles e inocentes las fuerzas máximas e impecables rompiendo en pedazos la costra de la calamidad.
En un ramalazo de luz se han borrado todas las penumbras y oscuridades. Florece venciendo los miedos y terrores. Hay un día que llega con páginas potentes y revolucionarias al día común y corriente.
domingo, 23 de diciembre de 2012
cada tres meses
En fin, el blog que parece olvidado retoma vida de vez en cuando.
Leia en septiembre otros temas de los mismos temas y hoy me senté en mi sillón para pensar y escribir.
Un whisky es buena compañía creo, y una música suave atenua el ambiente.
El frío detras de mi ventana también tamiza el momento. Es un día antes de navidad y aquí rondo de oscuros los pensamientos que revolotean en mi cabeza.
No pude ir allá a pasar la navidad. Me quedé. Pero no sentado, me quede con la emoción de la vibra del año nuevo que asoma a la vuelta de la esquina.
Todo cae por su peso, y la soledad es sólo la ausencia de otras personas. No puedo definir la soledad como un estadio vacío, mas bien lo etiqueto como la parte mas sensata de cada uno. No hay mentiras ni desapego. Todo es confianza. aquí, en la soledad todo es real, vívido y propio.
Encaras al mejor amigo o enemigo que existe en la faz de la tierra. Te tomas un minuto para dar gracias a la vida, y agradeces por el copo de nieve que cae en tu cabeza cuando vas de compras. En la soledad no hay fantasmas ni mentiras. Aquí sólo ves florecer lo que has sembrado y la causa y efecto es la razón del día.
Los temblores del miedo por lo incierto se acrecentan y de pronto sólo encuentras la paz en la silenciosa soledad del día.
También lo externo, lo poco creíble sucede y es cuando te llenas de fé y entusiasmo por rellenar la soledad un día certero que el sol te doble la vista y te llene el pulmón.
Así, ya estabilizado yo y mi soledad nos vamos de juerga para alegrar el alma. Así, hoy, hago una pausa para mirar atrás y subirme al pico mas alto y con el cierre de ojos, solo tomar el pincel con mi mano para llenar el lienzo del cielo con los colores mas intensos y vivos, tomando la fuerza de los pasados tres años y sin remordimientos ni penas, arrancar el motor de nuevo este 2013 con los brazos abiertos abrazando el aire que la hermosa soledad me tiende.
Aquí vamos, mi soledad y yo, yo y todo lo demás...
Leia en septiembre otros temas de los mismos temas y hoy me senté en mi sillón para pensar y escribir.
Un whisky es buena compañía creo, y una música suave atenua el ambiente.
El frío detras de mi ventana también tamiza el momento. Es un día antes de navidad y aquí rondo de oscuros los pensamientos que revolotean en mi cabeza.
No pude ir allá a pasar la navidad. Me quedé. Pero no sentado, me quede con la emoción de la vibra del año nuevo que asoma a la vuelta de la esquina.
Todo cae por su peso, y la soledad es sólo la ausencia de otras personas. No puedo definir la soledad como un estadio vacío, mas bien lo etiqueto como la parte mas sensata de cada uno. No hay mentiras ni desapego. Todo es confianza. aquí, en la soledad todo es real, vívido y propio.
Encaras al mejor amigo o enemigo que existe en la faz de la tierra. Te tomas un minuto para dar gracias a la vida, y agradeces por el copo de nieve que cae en tu cabeza cuando vas de compras. En la soledad no hay fantasmas ni mentiras. Aquí sólo ves florecer lo que has sembrado y la causa y efecto es la razón del día.
Los temblores del miedo por lo incierto se acrecentan y de pronto sólo encuentras la paz en la silenciosa soledad del día.
También lo externo, lo poco creíble sucede y es cuando te llenas de fé y entusiasmo por rellenar la soledad un día certero que el sol te doble la vista y te llene el pulmón.
Así, ya estabilizado yo y mi soledad nos vamos de juerga para alegrar el alma. Así, hoy, hago una pausa para mirar atrás y subirme al pico mas alto y con el cierre de ojos, solo tomar el pincel con mi mano para llenar el lienzo del cielo con los colores mas intensos y vivos, tomando la fuerza de los pasados tres años y sin remordimientos ni penas, arrancar el motor de nuevo este 2013 con los brazos abiertos abrazando el aire que la hermosa soledad me tiende.
Aquí vamos, mi soledad y yo, yo y todo lo demás...
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